Contáctanos

Denuncia

tacita

pan

Anunciate

UNAS 20 MIL NIÑAS VIVEN EN MATRIMONIOS FORZADOS

  • Por Diario Objetivo
  • 29/10/2021
  • Comentarios desactivados
  • Según datos del Inegi, mujeres de entre 12 y 14 años de edad viven en matrimonio o unión libre y la mitad de esa cifra se congrega en Guerrero, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Veracruz, Puebla y Chiapas
  • La menor forzada a casarse en Cochoapa, en la región Montaña, denuncia amenazas a hacia su familia
  • Militantes de Morena proponen campaña para erradicar la venta de niñas en Guerrero

Chilpancingo de los Bravo, Gro., 28 de octubre de 2021.- Un grupo de 17 diputados de distintas bancadas se pronunciaron en contra del matrimonio infantil y la venta de niñas, justificados como uso y costumbre en comunidades de México, principalmente en la región Montaña de Guerrero.

Después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador se negara a abordar este tema durante su última visita a Guerrero, aludiendo que la práctica no era una regla y que se trataba de un tema “clasista y racista”, las legisladoras de las comisiones de Género, Pueblos Indígenas y Niñez se reunieron en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, para pedirle al mandatario “el uso de la fuerza del estado para respaldar a la niñez”.

“Abuso y costumbre representa casarse a los 12 años, hay que nombrarlo y denunciarlo: ningún uso y costumbre puede ostentarse en intercambiar a niñas”, sostuvo la diputada zapoteca del PAN, Eufrosina Cruz Mendoza, quien reiteró que ella, para evitar el matrimonio infantil, tuvo que huir de su entorno.

Según datos más recientes del Inegi, 20 mil niñas de entre 12 y 14 años viven en matrimonio o unión libre y la mitad de esa cifra se congrega en el centro y sur de México: Estado de México, Jalisco, Michoacán, Veracruz, Puebla, Chiapas y Guerrero.

Respecto a los dichos de López Obrador de que se trataba de una “tendencia clasista y racista al acusar a los pobres de todos los males”, la diputada del PRI, Melissa Vargas, respondió que se trata de una justificación para que siga ocurriendo.

“La violencia de género como bien él lo comentó, no tiene estratos sociales, el matrimonio infantil es un fenómeno que no sólo se circunscribe a las comunidades más pobres o indígenas. La violencia de género no tiene clase, raza, ni estrato social”, dijo.

Esta semana, el senador por Guerrero del PRI, Manuel Añorve Baños, presentó una iniciativa para modificar el artículo 41 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, respecto a la venta de niñas para que los derechos infantiles estén por encima de usos y costumbres.

MORENA PROPONE CAMPAÑA PARA ERRADICAR LA VENTA DE NIÑAS EN GUERRERO

Miembros de la Coordinadora Nacional de Fundadores, militantes y simpatizantes del partido Morena, propusieron a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, que indígenas de la Montaña sean contratadas para desarrollar una gran cruzada de concientización que evite la venta de niñas para el matrimonio forzado.

Petronila Gatica González, quien es representante de la organización en la región de la Montaña, indicó que el problema de la venta de niñas es mucho más grave de lo que hasta ahora se ha dado a conocer, incluso, indicó que las palabras del Presidente Andrés Manuel López Obrador han sido mal interpretadas porque él les recibió documentos respecto al tema y se comprometió a impulsar acciones para erradicar esta práctica.

Indicó que en la Montaña es una práctica ancestral la venta de niñas para al matrimonio y actualmente se tienen registros de que se pagan más de 100 mil pesos en efectivo, además del compromiso de realizar fiestas que duran hasta una semana.

Lamentó que la gobernadora Evelyn Salgado esté anunciando que con todo van a combatir la venta de niñas en la Montaña, pero no ha dicho cómo lo hará, “quién lo va a hacer, cómo van a hacer, en qué lugares lo van a hacer, porque no se trata sólo de enviar recursos o hacer actos protocolarios aquí en la capital”.

Agregó que como mujer indígena que logró estudiar y ostenta título de Licenciada en Derecho tiene la capacidad de emprender una campaña de concientización en toda la región mixteca, porque conoce el territorio, conoce la lengua, la habla y tiene la forma de comunicarse con los indígenas que realizan esas prácticas, algo que definitivamente ha sido una limitante para la aplicación de los programas.

Indicó que se requiere incluso que se haga una traducción de la constitución a la lengua mixteca para que esta pueda conocerse por sus paisanos.

“La atención además no es sólo de llevarles información de los derechos que tiene sus hijos, también tiene que ir acompañada de acciones que mejoren las condiciones socioeconómicas de la población, por ejemplo, que se tengan mejores carreteras, mejores sistemas de salud, y principalmente que se aterricen programas educativos para alfabetizar y para que exista mayor acceso de los indígenas a educación de calidad”.

NIÑA FORZADA A CASARSE EN GUERRERO ACUSA AMENAZAS A SU FAMILIA

En lengua mixteca, “ndaꞌvi” significa “según la costumbre”, pero en algunos casos se traduce como violencia, y Angélica, fue precisamente una víctima más de las costumbres que imperan en la región de La Montaña de Guerrero.

Para esta menor de 15 años, el martirio aún no termina, y el respaldo gubernamental es prácticamente inexistente. Apenas el mes pasado fue encarcelada por policías comunitarios, luego de oponerse a ser violada por su suegro, hoy, se encuentra a salvo, pero es su familia la que corre peligro: su padre y su abuela están amenazados, mientras que su madre aún padece las secuelas de un aborto.

Aunque el agresor, el señor Rutilio Julián Moreno, suegro de la menor, fue detenido, Angélica no ha podido dormir tranquila, pues teme que en cualquier momento vengan por su familia que expuso una práctica en la región, como es la compra de menores y el matrimonio forzado.

“Por ahora no van a hacer nada, pero van a hacer algo, lo van a matar y así lo van a hacer porque así son allá”, declara en entrevista desde la casa donde se mantiene resguardada, junto con su familia, en un cuarto de dos por cuatro metros, con una cama y dos petates que comparte con sus cuatro hermanas y dos hermanos.

Angélica dice sentirse mejor, pero poco tranquila, pues su padre estaría siendo acusado de haberla vendido.

“Como dicen que van lo van meter, mi papá no tiene la culpa de que se vaya a la cárcel, así que ojalá que no metan a mi papá a la cárcel porque el único culpable es el señor, el suegro que tuve, así que mi papá no tiene la culpa que vaya a la cárcel”, declara la menor.

El problema es grave, no tienen casa, y no pueden regresar a la comunidad de Joya Real, donde vive su abuela, su padre no tiene trabajo, y su madre, notablemente desorientada, pues apenas se está recuperando luego de haber sido golpeada por un comandante de la policía comunitaria de Dos Ríos.

Por lo pronto, ni autoridades Federales ni Estatales han podido hacer algo al respecto, tampoco han llegado los programas sociales, ni la educación a distancia, que se hicieron inaccesibles para esta familia víctima de las costumbres que imperan en la región de La Montaña de Guerrero.

“Me gustaría meterme a estudiar, me gustaría estar en la escuela, eso es lo que me gusta hacer”, es la petición de la menor.

Anterior «
Siguiente »

Economía

Clima