Contáctanos

Denuncia

tacita

pan

Anunciate

Indígenas piden a AMLO justicia contra el hijo de su patrón que asesinó a sus 2 bebés en Michoacán

  • Por Diario Objetivo
  • 17/02/2020
  • Comentarios desactivados

*El matrimonio de Cochoapa se encontraban trabajando como jornaleros en Tomatlán, Buena Vista, cuando el “Junior” cometió el delito

Por Rangel Ventura

Chilpancingo de los Bravo, Gro., 16 de Febrero de 2020.- Una pareja de jornaleros indígenas de la Montaña alta de Guerrero, demandaron la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador y de las autoridades procuradoras de justicia, luego de que sus dos niños fueron atropellados “con saña” por el hijo de su patrón, quien se encontraba drogado manejando su camioneta en el campo agrícola en Tomatlán, Buena Vista, Michoacán.

Además, pidieron ayuda de los lectores de OBJETIVO Diario para hacer pública esta denuncia, ya que al ser de escasos recursos económicos, no pueden trasladarse a Palacio de Gobierno en la Ciudad de México, donde el presidente AMLO da sus conferencias mañaneras, para pedir su intervención en este caso.

En su denuncia ante los medios de comunicación, Reyna Martínez Martínez y Jorge Gregorio Amado, originarios de la comunidad indígena de Nueva Belén, municipio de Cochoapa el Grande, en la Montaña de Guerrero, exigieron castigo contra el joven de 24 años de edad, quien por ser hijo de un poderoso terrateniente, se encuentra libre ya que la Fiscalía General del Estado de Michoacán se negó a abrir una carpeta de investigación por el homicidio de sus dos bebés.

El joven matrimonio indígena, relató que ante la falta de oportunidades en su comunidad, a inicios de este año decidieron salir a trabajar como jornaleros agrícolas a los campos de Michoacán y se llevaron a sus dos únicos hijos de 1 y 2 años de edad.

Detallaron que su esposa y él se dedicaban a cortar chiles en el campo de Tomatlán, Buena Vista, Michoacán y para estar al pendiente de sus dos hijos los tenían siempre a unos metros donde hacían la corta, por lo que los veían en todo momento, sin embargo, la tragedia sucedió el pasado miércoles 12 de febrero.

“Fue cuando llegó manejando una camioneta el hijo del patrón, y estaba drogado –lo notó por los ojos rojos y su actitud retadora, explicó-, yo le dije: no te vayas a echar para atrás porque ahí están mis hijos en medio de los surcos…

Apenas le dije que estaban mis bebés atrás, el chamaco de 24 años con toda saña echó de reversa su camioneta y las llantas pasaron encima de mis niños, esparciendo la masa encefálica de ambos por todo el campo; el asesino huyó y nosotros nos quedamos llorando”, narró entre llantos e impotencia el joven indígena Jorge Gregorio Amado.

Señaló que ante esto, su patrón –de quién no dieron sus generales- se hizo cargo de los gastos funerarios y del traslado de los cuerpos a su lugar de origen, sin embargo, el joven responsable nunca recibió un castigo. Por ello, el pasado jueves 13 de febrero decidió acudir ante el Ministerio Público del fuero común en el municipio de Apatzingan, en el mismo estado de Michoacán, pero misteriosamente se negó a fincar responsabilidad jurídica alguna al conductor.

Entrevistado vía telefónica, Javier Rojas Benito, titular de la Secretaría de Asuntos Indígenas y Afromexicanos (SAIA), informó que se dará seguimiento y acompañamiento jurídico a la pareja indígena, luego que fuera cuestionado del por qué no abrieron la carpeta de investigación contra el responsable en Michoacán.

Rojas Benito informó que este sábado los padres enterraron a sus bebés en la comunidad de Nueva Belén, Guerrero, y reveló que la familia del joven michoacano ya se contactó con los padres, con el objetivo de llegar a un “arreglo” para la reparación del daño.

Sin embargo, el matrimonio indígena ha advertido que lo único que buscan es justicia y que el joven pague por el doble homicidio, ya que el MP de Michoacán pretende disfrazar el delito como “homicidio culposo” aludiendo que se trató de un accidente, para que pueda salir libre de todo juicio bajo fianza y no pise la cárcel, al no tratarse de un delito grave.

No obstante, los deudos aseguran que se trató de un “homicidio doloso”, ya que había toda la intención del jovencito de asesinar a sus hijos, pues el padre Jorge Gregorio le advirtió al conductor que sus bebés estaban atrás de la camioneta a una distancia considerada y tuvo tiempo de frenar, “pero no quiso, y además huyó del lugar tras lo sucedido”, concluyó. (Por Rangel Ventura)

Anterior «
Siguiente »

Economía

Clima